Oct2
Afganistán y la piedra azul
Hace un año, al dejar Afganistán, lamenté no haber comprado lazurita de las minas de Sar-e-Sang, epicentro mundial del lapislázuli desde hace más de seis mil años. El avión baja entre las montañas calvas, de un ocre intenso y monótono, y aterriza en Kabul. Me montan en un autobús viejo que desfila ante una hilera de helicópteros de Naciones Unidas. El aeropuerto es de construcción reciente, con una partida de ayuda al desarrollo japonesa. Leer más